Concepto
Este mundo me parece absolutamente absurdo. Es deprimente la alienación de hoy. Hay una soledad terrible que nos mata y nos desamora siendo miles de millones. Estamos solos, pocos son los cercanos. Y no queremos estar así, pero estamos en decadencia: Lo artificial nos devoró y nos queda poco amor real. Estamos muy confundidos. Nos confunde la obsesión, el fanatismo, el hecho de apropiarse de las cosas.
Yo con mi obra, no pretendo interpretar la naturaleza. Si bien mis herramientas son materiales, ya estoy harto de la materia. Quiero sembrar la curiosidad del observador relacionando de manera directa el espacio -la pintura, lo poético y musical- con la imagen literal -la fotografía- El hecho de que haya un niño es una pregunta y una opinión: mirá en que lío de mundo vino a caer, ¿y que les dejamos?. Después hay variantes y complementaciones: conocer a la persona o encontrar una música en relación con la expresión de la foto son un plus que me ayudan a alcanzar lo que quiero
También hay cosas que son más profundas, un autorretrato soy yo, pero afectado por la maldad de este mundo y ahí aparece el salvajismo y violencia, contrastes fuertes, formas angulosas y tenciones violentas. O quizás represento a un amor y yo, o sólo un amor. Y claro, yo amo el placer que me dá la pintura; y en este mundo ridículo, ¿no me voy a permitir expresar mi amor en una mancha y una foto? La pintura es mi cuarto preferido, la pantalla que quiero mirar y muchas veces la trato con paciencia y calidez: armando contrastes menores, un acento tímido, gesto pero no violento y una composición de valores que no se animan a llegar a lo más bajo, y si lo hacen es con pasajes.
A mi entender, hay mucho ruido, mucho lío, un ordenado desorden; solo digo que tratemos de sentir placer, más allá de la moral. Por eso hay una línea directa con los niños, los recuerdos, el amor, el odio, etc. Las cosas que me hacen sentir vivo en paralelismo con este mundo.